Félix Rodriguez de la Fuente, un mito vivo en nuestros corazones
Por José Manuel (Siluro)
FELIX RODRIGUEZ DE LA FUENTE fue el mas grande naturalista que ha existido en España en los años 70. Gracias a él, muchos de los que fuimos niños en esa época aprendimos a amar la naturaleza y la fauna española. Su programa «EL HOMBRE Y LA TIERRA» fue un gran éxito de aquella España de la transición, muchos españoles permanecíamos inmóviles frente al televisor viendo como Félix nos hablaba sobre los animales de la fauna ibérica, tales como: El lobo, el cúal Félix tenía cierta predilección, el famoso Lirón Careto, el Quebrantahuesos, el Alimoche, el Muflón de la Sierra de Cazorla, etc… .
Una de las razones de su éxito fue su gran voz castellana burgalesa. Félix había nacido en un pequeño pueblo de Burgos llamado POZA DE LA SAL. Destacar que fue un gran cetrero y en su programa hizo en varias ocasiones muestra de ello. Aves rapaces como Halcones Peregrinos, Águilas Imperiales, Buhos Reales, Azores, Cernícalos, etc….. eran amaestradas por Félix.

Además en sus famosos cuadernos de campo, él tomaba toda clase de anotaciones y hacía también dibujos perfectos de animales. Esos cuadernos se han subastado a precio de oro porque son únicos y auténticos. Félix también viajó a algunos paises como Venezuela donde se grabaron algunos programas y el día de su muerte estuvo grabando unas carreras de trineos en Alaska. Murió el 14 de Marzo de 1980 en un fatídico accidente de avioneta que estuvo envuelto en polémica, ya que, Félix denunció los vertidos tóxicos que se vertían en los ríos y mares de la península ibérica por parte de las industrias contaminantes y quería haberse metido en política para defender esta causa. Se sospechó que ese accidente fue todo un sabotaje.
Después de su muerte, se hizo una estatua en su memoria y la colocaron en su pueblo natal, parte del dinero que costó hacerla lo pusieron niños de toda España que sentían admiración por la figura de Félix y en solidaridad con él rompieron sus huchas y gastaron todos sus ahorros. Para ellos, Félix fue como un padre que les había enseñado a querer a la naturaleza y los animales.

El día de su entierro, en el cementerio municipal de su pueblo, sucedió un hecho curioso, entre la gente asistente, apareció un lobo que se cruzó por delante de todos ellos y se dijo después que el lobo era Félix reencarnado en ese lobo, porque Félix amaba a estos animales.
El dúo musical ENRIQUE Y ANA, le dedicaron una canción que tuvo bastante éxito. Félix fue y será siempre el mejor naturalista que hemos tenido en España y gracias a él muchos aprendimos a querer la naturaleza y los animales. NUNCA TE OLVIDAREMOS, FELIX.




