Un desastre que huele a catástrofe y tragedia
Estamos a trece de febrero del año 2026 y basta con mirar las noticias para darse cuenta de inmediato que España está a punto de entrar en el tanatorio. No hace falta ser experto, ni tampoco forofo de los partiduchos políticos que nos agreden a diario, ni siquiera es necesario saber leer y escribir para intuir que una escoba lo haría mejor que esta pandilla de golfos corruptos, puteros y miserables que aparte de soportar en su pésima gestión, tenemos que aguantar a diario en los medios prostituidos que ellos mismos se han encargado de corromper hasta el tuétano.
Hoy vemos a los ministrillos y mamones del PSOE atacando a su «padre político», a Felipe González, a quien vilipendian y arrastran por el fango ante la reacción del ex presidente socialista por todo lo que están destrozando los «progesistas» de hoy, y el mantenimiento en el poder de un Pedro Sánchez que entrega los mandos de España a etarras y golpistas.

Hoy vemos que en el ministerio de transportes, tras la que está cayendo, hay fuga de ingenieros porque no soportan a "Oscargután", ese mentiroso que se ha reído de todos en general, pero de manera sangrante contra los fallecidos y sus familias en los accidentes de Adamuz y Gélida.
Hoy vemos que la ministrina de medio ambiente y no sé qué porquería de una transición ecológica, una tal Aagessen o algo parecido, sigue sin sacar a la luz el informe de seguridad de las presas españolas, algunas en estado crítico y a punto de reventar por falta de mantenimiento y el llenado de los pantanos tras las últimas lluvias.

Hoy vemos al ex ministrillo de sanidad, un tal Illa, ahora presidente de la Generalitat de Cataluña, que pide a Sánchez que su tierra, Barcelona, Tarragona, Lérida y Gerona, queden fuera de la Ley Orgánica que quieren aprobar para que la sanidad pública no acuda a salvar vidas a la privada. Eso sólo para el resto de los españoles, como antaño cuando firmaron "cordones sanitarios", donde ETA tenía permiso para asesinar en toda España menos en territorio catalán. Eso es lo que pide un ex ministro que tiene en su haber 150.000 muertos durante la pandemia COVID según la OMS. Indignante que especímenes de esta calaña sigan dirigiendo desde los despachos con ese bagage.
Hoy vemos a los agricultores trinar por el pisoteo que el gobierno hace contra ellos aprovechando lo de Mercasur y el tratado con India. Pero hoy también vemos que los transportistas avisan que el estado calamitoso de las carreteras y su falta de conservación y mantenimiento va a provocar alguna tragedia en el momento que menos podamos imaginar, como está sucediendo con el ferrocarril.

Hoy hemos visto las imágenes del repudio a España en las reuniones de Europa por la política de regularización de ilegales que los 27 no permiten a Sánchez y Sánchez continúa empecinado en ir contra corriente y contra Derecho, todo un dislate de este dictador que tenemos metido en La Moncloa.
Hoy vemos en los digitales (no en los medios televisivos sanchistas) a ministros de Sánchez sentados en banquillos, sus colaboradores sentados en banquillo, y su esposa camino de ello si es que no se ha fugado ya de España según cuentan algunos influencer, todos ellos perseguidos por el mismísimo presidente del gobierno, quien no tolera nada que sea contrario a sus intereses.

Hoy vemos, por no seguir, que con Franco todo funcionaba mucho mejor a la vista de la que tenemos encima. Y hay que recordar que Franco murió hace 50 años, dos meses y tres semanas.
Vamos a parar, que es viernes, y es 13,

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perfectlyjoyful27ca536a8a
Que razón tenias cuando decías que España te había dado pena,a mí me pasa igual y me siento impotente antes tantas gentuzas,Espero que no le den otro privilegio más a Barcelona y menos de este calibre.
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